Esta mañana los Reyes han inaugurado la trigésimo cuarta edición de ARCO Madrid, cita obligada para los amantes del arte y una de las ferias de más renombre internacional de cuantas se celebran anualmente en nuestro país.

Diseñada para que el visitante pueda disfrutar en todo su esplendor de las obras de 200 galerías y 3.000 artistas, esconde un complejo engranaje que merece la pena analizar, como siempre con el objetivo de incorporar a nuestros eventos aquellas tendencias que nos ayuden a lograr los objetivos marcados. Muchas os resultarán familiares, pues sin ir más lejos hablábamos de ellas en el post de ayer dentro del apartado dedicado al Estudio de Mercado del Grupo Eventoplus.

El consejo “digitaliza tu empresa (evento, en este caso), pero cuida más que nunca a las personas” adquiere especial relevancia en un salón al que el año pasado asistieron más de 100.000 personas. Lo reconoce el arquitecto y diseñador del espacio Andrés Jaque, en un interesante que video en el que desvela las claves para convertir una feria en toda experiencia inmersiva. Según explica esto se consigue creando la atmósfera adecuada para que la mirada de los visitantes esté pendiente única y exclusivamente de las obras, evitándoles preocupaciones como la de mirar permanente al suelo para no tropezar con barreras arquitectónicas, cables u otros objetos tan frecuentes en este tipo de encuentros. ¿Os resulta familiar, verdad? Os confieso que más de una vez he sufrido algún que otro traspié.

Fundamental también la distribución de los espacios. Por ejemplo, ¿dónde situar la zona gastronómica en la que tomarse un respiro después de una intensa visita? Decisiones como esta no se pueden dejar al azar porque de ellas va depender en buena medida el éxito o el fracaso de la feria. De entre todas las zonas me quedo sin duda con la Vip Lounge diseñada por Zara Home, un auténtico remanso de paz con nombre sugerente El jardín del Edén.

La atención al visitante comienza incluso antes de que se traspase la puerta de Ifema. Algo tan sencillo como presentar a las auxiliares de información a través de los diferentes perfiles en redes sociales, facilita su identificación entre las miles de personas que previsiblemente abarrotarán los pabellones. Por otro lado, me ha llamado la atención su indumentaria, nada del característico traje de chaqueta azul marino o negro, mejor un poco de colorido en sintonía con la filosofía de ARCO.

Hasta aquí lo que me ha gustado. El pero se lo pondría a la inauguración, el momento que más atención mediática despertará, sobre todo teniendo en cuenta que ha sido presidido por Don Felipe y Doña Letizia. Sinceramente, empiezan a resultarme cansinos este tipo de actos. Llegada, saludo a las autoridades, visita a la feria, discurso en el que caso que lo hubiera y despedida. ¿Por qué no se da un paso más allá y se introduce algún elemento que distinga esta inauguración por ejemplo de la de Fitur? Me falta un gesto, como el que hace escasas semanas vimos en Toledo cuando los Reyes visitaron el Hospital de Parapléjicos. Bueno, ahora que lo pienso bien, creo que gesto sí que hubo, ¿os habéis fijado en la corbata de Don Felipe? Todo un guiño al arte y la innovación, que pena que la prensa rosa solo se fije en los modelitos de la Reina.