Cuando organizamos un evento, sea de la tipología que sea, nos fijamos una serie de objetivos. Transmitir un mensaje que permanezca en el recuerdo de los invitados, obtener unos determinados ingresos o repercusión mediática son algunos de los más comunes. Este último en concreto se ha convertido en una tarea nada sencilla. A la apretada agenda de actividades de cualquier localidad se añaden los recortes que viven las plantillas de los principales medios. De aquí la importancia de diseñar una adecuada estrategia de comunicación. Se han de establecer los tiempos, y sobre todo, tener clara la foto que al día siguiente queremos que salga en la prensa. De esta forma, si ofrecemos un material atractivo será más sencillo que el periodista nos lo compre.
Traigo este tema hoy al blog por una razón bien sencilla. ¿Habéis hojeado esta mañana la prensa? Cerca de una decena de periódicos, cuatro nacionales (El País, El Mundo, La Razón) y seis regionales (Correo de Andalucía, Diario de Sevilla, Ideal de Jaén, Granada Hoy, El Norte de Castilla y La Tribuna de Toledo) llevan a sus portadas el anuncio de la bajada del sueldo del Rey, acompañado de fotografías de su visita, junto a la Reina Letizia, al Hospital de Parapléjicos de Toledo.
Es cierto que la noticia de que el Jefe del Estado va a ganar menos dinero es de gran trascendencia; no cabe ninguna duda de que los diarios se harían eco de ella, pero, ¿le dedicarían la foto de portada si no se hubieran tomado estas instantáneas? Apuesto a que no, y esto no beneficia solo a la imagen de los Reyes, en este caso, lo hace también al evento en sí, que gana notoriedad.
A pesar de distar todavía mucho del sueldo del común de los mortales, la decisión de Don Felipe es toda una declaración de intenciones. ¿Qué mejor imagen para representar este compromiso con la ciudadanía que ofrecer la cara más humana de los monarcas? Les hemos visto jugar al futbolín, probar suerte con el bádminton y tenis de mesa, y mostrar todo su afecto a los pacientes que luchan por sobreponerse a una lesión medular.
¿Fruto de la casualidad? Nada más lejos de la realidad, todo responde a una acertada estrategia diseñada por el departamento de comunicación de Zarzuela para acercar la monarquía a la ciudadanía, tal y como prometió el propio Felipe VI en su discurso de proclamación en el Congreso de Los Diputados.
Por cierto, ¿os resultan familiares estas imágenes? La imitada duquesa de Cambridge también jugó al ping pong en un acto, su esposo se animó a golpear una pelota de cricket. Con esto quiero decir que nada está inventado, nuestro Reyes son conscientes de que este tipo de gestos son valorados por la ciudadanía y no dudan en seguir el ejemplo de Guillermo, Catalina o Máxima de Holanda. Firman autógrafos, se hacen decenas selfies… en definitiva, lo que haga falta para conectar con la sociedad.
Prepárense porque a este ritmo frases como el encorsetado protocolo de la monarquía o saltarse el protocolo tendrán menos sentido que nunca. Tiempo al tiempo…
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